Torrejas de Semana Santa

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Spring is here and one thing I look forward to is our rose garden. My daughter was so excited to set the table for Easter and the roses looked gorgeous. She’s such a little party planner. 

Our roses have survived many droughts, but this year we saw some hints of El Niño and a little bit of water goes a long way here. These roses have adapted to very little water, but even during dry spells, they never cease to amaze me. We moved into our home about 5 years ago. The previous owners had lived here since the house was built in the 60s and some of the rose bushes are quite old. They smell like roses should, exquisitely. I have to say I’m no expert on roses. All the upkeep we do is just snipping off the old roses and watering them every now and then. Our landscaper likes to chainsaw the bushes sometimes. Perhaps they remind him of someone. I wonder. They are quite sturdy and thorny.

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I love this quote by Shannon L. Alder: “Some of the most beautiful things worth having in your life come wrapped in a crown of thorns.”  

 

Something else I look forward to around Easter are torrejas. Each country has distinct Easter traditions, and along with every holiday and celebration, there are traditional dishes and desserts. In El Salvador everyone looks forward to Semana Santa. Going to the beach and enjoying a week off from school is what I looked forward to. Visiting my grandma in Coatepeque was always fun and interesting with all the religious processions and the sawdust and salt carpets that covered the streets of that picturesque town. It was so colorful and probably one of the most important times of the year besides Christmas. Traditional dishes include fish and rice, the notorious foods of la Cuaresma or Lent. But what really made me excited was eating my mom’s torrejas, sort of what we know here in the U.S. as French toast. Many countries have their own versions and they are usually served as dessert during Easter. I’m not sure how French toast ended up becoming breakfast here, but I love making them and I don’t mind eating them first thing in the morning. As a kid you have those memories that warm your soul and things you look forward to on special occasions, especially those delectable desserts and recipes that only come once a year.

Torrejas are European in origin with versions found in France and Spain probably dating back to the Middle Ages.  You can use just about any type of day old bread, however, for torrejas an eggy bread works best. I love brioche or challah bread for this recipe. In El Salvador they use a similar bread called torta de yema, or yolk bread. There are countless variations of this dessert all over Latin America and this is not supposed to be a delicate, dainty dessert. You can really have fun with it and try adding flavored liqueurs, jams, syrups, and fillings. It pairs perfectly with a good cup of coffee or some strong tea.

Salvadorian torrejas are usually served in a bath of simple syrup with cinnamon. However, I decided to make the syrup bath optional. When I was a kid I loved to indulge in all that syrupy goodness, but as I grew older my sweet tooth is not as strong, to my advantage. So I decided to serve these just sprinkled with some confectioner’s sugar and powdered cinnamon with agave on the side. It’s a much lighter version, but I prefer it this way now. Of course, you can serve them and eat them as you wish. I also added a little orange liqueur and orange zest, which is my own personal touch. I find that orange liqueur adds a subtle citrusy and fresh undertone to desserts and cakes.

Ingredients:

1 cup milk

4 large eggs

1 teaspoon sugar (optional)

½ teaspoon vanilla or orange liqueur

Pinch of salt

1 loaf brioche or challah bread (or other eggy bread), 1 inch slices

Zest of 1 orange, finely grated

Oil of your choice and butter

Confectioner’s sugar and ground cinnamon for sprinkling

Optional: Maple syrup or cinnamon simple syrup for serving

  1. Warm the milk and orange zest in a saucepan. Allow the milk to cool at room temperature or overnight in the refrigerator.
  2. Beat the milk, eggs, orange liqueur, and pinch of salt in a shallow dish big enough to dip the bread slices in a single layer.
  3. Dip the bread slices in the egg mixture and flip to coat both sides. Allow the bread to soak up the milk for a few minutes.
  4. In the meantime, melt about a tablespoon of butter in a skillet over medium heat. Drizzle some oil as well.
  5. Fry bread slices until golden brown on both sides.
  6. Serving option 1:  Sprinkle with confectioner’s sugar and cinnamon. Drizzle with maple syrup if desired.
  7. Serving option 2: Dip all the slices in cinnamon simple syrup. This last option is very traditional in El Salvador.

Cinnamon Simple Syrup:

2 cups water

1 cup brown sugar (substitute regular sugar if you don’t have brown sugar in your pantry)

1 cinnamon stick

Combine all the ingredients in a saucepan and bring to a boil. Simmer on low heat until it thickens a bit. You do not need to remove the cinnamon stick.

En Español

La primavera está aquí y algo de lo cual me alegro es ver el jardín de rosas florecer. Nuestras rosas han sobrevivido muchas sequías, pero este año nos visitó El Niño con un poquito de lluvia. Estas rosas se han adaptado a muy poca agua, pero incluso aun durante los períodos de sequía, nunca dejan de sorprenderme. Nos vinimos a vivir en nuestra casa hace aproximadamente 5 años. Los dueños anteriores habían vivido aquí desde que la casa fue construida en los años 60 y algunos de los rosales son bastante viejos. Huelen cómo se debe que las rosas huelan, exquisitamente. Tengo que decir que no soy una experta en las rosas. Todo el mantenimiento que les damos es simplemente cortar las rosas marchitas y regarlas de vez en cuando. A nuestro jardinero le gusta motosierrar los arbustos a veces. Tal vez  le recuerdan a alguien. Me pregunto. Son bastante resistentes y espinosos esos arbustos.

Me encanta esta cita por Shannon L. Alder: “Algunas de las cosas más hermosas que valen la pena tener en la vida vienen envueltas en una corona de espinas.”

Otra cosa que yo espero con anticipación alrededor de la Semana Santa son las torrejas. Cada país tiene diferentes tradiciones de Semana Santa, y junto con cada día festivo y celebración, hay platos típicos y postres. En El Salvador todo el mundo espera la Semana Santa para estar de vacaciones e ir a la playa.  Se disfruta de una semana de descanso de la escuela y algunos de trabajo. Visitar a mi abuela en Coatepeque durante la semana santa fue siempre divertido e interesante con todas las procesiones religiosas y las alfombras de aserrín y sal que cubrían las calles de ese pueblo pintoresco. Era tan colorido y probablemente uno de los momentos más importantes del año, además de la Navidad. Los platos tradicionales son el pescado con un arroz, los alimentos notorios de la Cuaresma. Pero lo que realmente me emocionaba era comer las torrejas que hacía mi mamá. Las torrejas son parecidas a lo que en EE.UU. se le dice tostada francesa. Muchos países tienen sus propias versiones y por lo general se sirven como postre durante la Semana Santa o Cuaresma. No estoy segura de cómo la tostada francesa terminó por convertirse en desayuno aquí, pero me encanta hacerlas y comerlas a cualquier hora. Uno tiene recuerdos  de la niñez que nos arrullan el alma y hay cosas que esperamos en ciertas ocasiones, especialmente los deliciosos postres y recetas que sólo vienen una vez al año.

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Las torrejas son de origen europeo con versiones que se encuentran en Francia y España y probablemente se remontan a la Edad Media. Usted puede utilizar casi cualquier tipo de pan del día anterior, sin embargo, para las torrejas funciona un pan a base de yema. Me encanta usar brioche o el pan jalá (un pan judío) para esta receta. En El Salvador se utiliza un pan similar que se conoce como torta de yema. Hay un sinnúmero de variaciones de este postre en toda América Latina y no es un postre delicado. Realmente se puede ser creativo y añadir diferentes sabores, mermeladas, jarabes y rellenos. Va muy bien con una buena taza de café o un té.

Las torrejas salvadoreñas se sirven generalmente en un baño de almíbar de canela. Sin embargo, para mí eso es opcional. Cuando era niña me encantaba disfrutar de todo lo que tenía almíbar, pero a medida que fui creciendo mi paladar por lo dulce ya no es tan fuerte, y eso es a mi favor. Así que decidí servir las torrejas sólo espolvoreadas con azúcar glas y canela en polvo con un poquito de agave. Es una versión mucho más ligera, pero la prefiero así ahora. Por supuesto, puede servirlas y comerlas como desee. También le añado un poco de licor de naranja y la ralladura de naranja a la leche lo cual es mi propio toque personal. Encuentro que el licor de naranja añade un matiz cítrico sutil y fresco en los  postres y pasteles.

Ingredientes:

1 taza de leche

4 huevos

1 cucharadita de azúcar (opcional)

½ cucharadita de vainilla o licor de naranja

Pizca de sal

1 pan brioche o jalá (u otro pan a base de yema), rodajas de 1 pulgada

Ralladura de 1 naranja

Aceite de su elección y mantequilla

Azúcar glas y canela en polvo para espolvorear

Opcional: Almíbar de canela para servir o algún otro jarabe

 

  1. Calentar la leche y la ralladura de naranja en una cacerola. Deje que la leche se enfríe a temperatura ambiental o durante la noche en el refrigerador.
  2. Batir la leche, huevos, licor de naranja, y una pizca de sal en un plato poco profundo lo suficientemente grande como para mojar las rebanadas de pan en una sola capa.
  3. Sumergir las rebanadas de pan en la mezcla de huevo y dar la vuelta para cubrir ambos lados. Deje que el pan absorba la leche durante algunos minutos.
  4. Mientras tanto, derretir una cucharada de mantequilla en una sartén a fuego medio. Rocíe un poco de aceite también.
  5. Poner las rebanadas de pan a freír hasta que estén doradas por ambos lados.

1era opción para servir: Espolvorear con azúcar y canela. Rociar con miel o jarabe si desea.

2da opción: Sumerja todas las rodajas en el almíbar de canela. Esta última opción es muy tradicional en El Salvador.

Almíbar de canela:

2 tazas de agua

1 taza de azúcar morena (sustituir con azúcar regular si no tiene azúcar morena en su despensa)

1 palito de canela

Combinar todos los ingredientes en una pequeña olla y hervir. Cocine a fuego lento hasta que se espese un poco. No es necesario sacar la canela.

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2 thoughts on “Torrejas de Semana Santa”

  1. Lovely photos, and a delicious looking take on French toast. I’m definitely craving French toast with any kind of bread I can lay my hands on now! I live in the heart of maple syrup country, so that’s my default, but cinnamon and sugar or lemon and sugar are equally good.

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